Día 13: La vuelta

Salí temprano hacia la terminal 1 del aeropuerto de Narita. Use el nuevo Keisei Skyliner que va por la línea Narita Sky Access y llega al aeropuerto en poco más de 30 minutos. Los vagones son muy amplios y cómodos. Estando en Ueno es la mejor opción.

A las 7:30 llegué a los mostradores de facturación. Aquí empezó la odisea de día. No sé si visteis el problema que tuvo en uno de los motores uno de los Airbus A380 de Qantas, el cual provoco que se emitiera un aviso de que habría que revisar todos los motores del mismo modelo, dejando los aviones parados.

Pues bien, esto significa que Lufthansa canceló mi vuelo pues no se iban a arriesgar a que estalle del mismo modo alguno de los motores en pleno vuelo.

En este momento éramos 6 personas en la cola de facturación. El plan era irnos recolocando en otros vuelos para conseguir llegar a nuestros respectivos destinos. Poco a poco, conforme llegaba la hora de salida original, la cola iba creciendo más y más (porque además es el avión donde cabe más gente).

Sobre las 8:30 empezamos a “facturar”, es decir, a pasar al mostrador para que nos buscasen una alternativa. Una vez pase yo, estuve una hora y media prácticamente hasta que me hicieron un ruta alternativa.

La nueva ruta implicaba coger un avión hasta Nagoya, donde cogería un avión hasta Frankfurt para luego coger otro a Barcelona. Una escala adicional al trayecto previsto.

El horario era todo muy ajustado, así que salí corriendo detrás de un empleado de Lufthansa hasta el mostrador de facturación de vuelos locales y luego hasta el avión, un Bombardier DHC8-Q400.

El vuelo fue corto y en un momento estaba en Nagoya. Debo decir, que pese a las complicaciones del día, el haber podido realizar este vuelo me permitió ver Japón desde una perspectiva diferente. A destacar la vista del Fuji .

Tan pronto llegué a Nagoya, otra vez corriendo por el pasillo siguiendo a otro empleado, procedí a recoger mi maleta y a facturarla otra vez.

El siguiente vuelo salió tan pronto subimos al mismo. El avión era un Airbus A340-300. Tras 12 horas de vuelo, algo más incómodo que en el A380 que debería haber usado, llegue a Frankfurt, donde, otra vez, corriendo por los pasillos, saque la tarjeta de embarque para el último vuelo y me puse en la cola, pues ya se estaba embarcando.

En poco rato llegue a Barcelona donde, contra todo pronóstico, pude recoger mi equipaje sin problemas (salió de las primeras encima :D) y me dispuse a ir hacia mi casa.

Todavía sigo sin creerme lo bien que salió todo después de todo… tan solo llegué una hora más tarde de lo previsto. Un 10 para Lufthansa y su servicio.

Días 1 y 2: La ida

Por segunda vez consecutiva, elegí Lufthansa para viajar a Japón vía Frankfurt. Después de la experiencia del último viaje se puede decir que me gustan las experiencias fuertes.

Esta vez el vuelo salió de la nueva Terminal 1, de la cual ya os he hablado y hay que decir que está bastante bien también por el interior, ya que no es “liosa” al contrario que por ejemplo Frankfurt. Aun así, no tuve mucho tiempo para pasear (ni ganas) dado que era muy temprano y el vuelo salió puntualmente hacia Frankfurt. El avión fue un Airbus A321.

Llegué a Frankfurt puntualmente y pude ver la carrera de F1 en una pantalla de plasma mientras esperaba la salida del siguiente vuelo.

Al avión que iba a llevarme a Tokyo era uno de los nuevos Airbus A380:

Todo pintaba bien hasta que llegó la hora de embarcar. Cuando deberíamos empezar a subir nos comunican por megafonía que había overbooking de más de 100 personas (parece que habían perdido una escala por un retraso de su vuelo y los habían enchufado en este). Tras una hora de gestiones buscando voluntarios que quisieran cambiar el vuelo por otro (y llevarse 600€ de compensación) al final embarcamos y partimos hacia Tokyo, 9600Km y 10h de vuelo.

El vuelo fue muy tranquilo y debo decir que me sorprendió el menor ruido que hace el A380 en comparación con otros aviones “similares” (747, A340…).

A las 8:20 aterrizaba en Narita. Tras lidiar con el control de inmigración y la “inspección policial” conseguí mi Japan Rail Pass y usando la línea Keisei me dirigí hasta Ueno, sitio donde tenía el Hotel.

Como el check-in no era posible hasta las 15:00, dejé las maletas en recepción y me fui a dar un paseo para hacer tiempo por el Parque de Ueno y Ameyocho, un conjunto de calles llenas de tiendecitas y puesto de comida.

Habiendo comido ya, me fui al hotel para coger la habitación y darme una buena ducha que tantas horas de avión lo requieren urgentemente.

El hotel elegido fue el Mitsui Garden Ueno. Este hotel fue inaugurado en Setiembre de este año por lo que está todo nuevo y reluciente. No es barato pero por el hecho de ser nuevo había una oferta del 50% por lo que salía a un precio excelente, más barato incluso que algunos hoteles con habitaciones y baños compartidos.

Las habitación debo decir que no era muy grande pero tampoco era pequeña. La cama era comodísima.

La habitación tenia conexión LAN (cable incluido) para acceder a internet (la línea daba unos 40mbps de bajada y 8mbps de subida en el speedtest que hice), una nevera vacía muy útil para almacenar provisiones, un calentador de agua para esos días que te apetece un ramen instantáneo y una tele bastante grande que me permitió ver varios episodios de Anime con una calidad más que decente.

El baño era completo también, incluyendo su retrete con taza calefactada y chorritos varios 😀

Como podéis ver, está justo cruzando la calle de la estación de JR/Keisei. La estación de metro tenía una entrada al lado del hotel. Como las tres estaciones están conectadas por el subsuelo, se podía usar la entrada del metro para evitar la lluvia 🙂

El acceso a la habitación era con una tarjeta IC que, fuera de horario (de 00:00 a 06:00) te permitía abrir la puerta principal del hotel. El único problema que le vi es que hasta las 00:00 había algo de ruido proveniente de la autopista elevada que pasa justo por delante, pero después ya desaparecía con lo que se podía descansar bien.

Una vez bien limpio, me bajé en la Yamanote hasta Akihabara para cenar y hacer algunas compras (para no ir cargado el último día).