Día 8: Nagoya

Hoy decidí visitar Nagoya. Al cabo de un par de días me quedé con cara de WTF al ver que ya había estado anteriormente. Por suerte parece que los “viajes con gente” no cunden igual y no recordaba nada de la ciudad.

Como era de esperar, visité el castillo y varios templos. Al ser domingo había bastante gente.

De vuelta, volví a pasar por Akihabara para intentar terminar las compras ya que quedan pocos días ya.

Día 7: Hikone y Kyoto

Hoy (seguía lloviendo en Tokyo) me esperaba otro viaje largo, 3 horas esta vez. Salí temprano en un Shinkansen de la serie 700 con destino Maibara.

Llegué a las 11:00. El día era gris pero no llovía. Desde Maibara subí a un tren local de la línea Biwako que me llevó hasta la estación de Hikone.

Mi intención era visitar como en Okayama, el castillo y el jardín anexo.

El castillo de Hikone no es que sea muy grande pero al menos no está “reconstruido al 100%” como muchos de los castillos de Japón de modo que conserva el interior original, con sus escaleras empinadas y casi impracticables, así como la obligación de acceder descalzo.

Visto el castillo, tras un corto paseo llegue al jardín Genkyuen, el cual, si bien no es muy grande, está bastante bien.

Visto Hikone, seguí en la línea Biwako hasta Kyoto, donde quería visitar el castillo de Nijo al cual no pude acceder la última vez por ser demasiado tarde.

Día 6: Osaka

Una de las ciudades que tenía pendientes de visitar era Osaka, así que partí temprano en un Shinkansen Hikari de la serie 700 hasta ahí. Ahí, usando la Loop Line me acerqué hasta el castillo, muy majo por cierto aunque había para mi gusto demasiada gente.

Visto el castillo, seguí con la Loop Line visitando varios templos y terminé paseando un rato por el famoso “Den-Den Town”.

Ya oscuro emprendí el viaje de 4 horas hasta Tokyo acompañado de un Melonpan de chocolate (¿Melonchocopan?).

Día 5: The Railway Museum

Como era de esperar tras el largo viaje en avión, la caminata del día 3 y las casi 10 horas en tren de ayer, hoy me levanté dos horas más tarde de lo previsto. Como ya era tarde para hacer alguno de los trayectos largos que tenía en mente, y en Tokyo llovía, decidí partir hacia Omiya para visitar el The Railway Museum que no pude ver con calma el anterior viaje.

No entraré en muchos detalles, pero simplemente es un puñado de trenes (principalmente antiguos) en un gran hangar.

Pasé ahí toda la mañana con calma y tranquilidad, pude probar los simuladores que hay y comí ahí mismo viendo pasar los trenes por las vías que hay al lado del museo.

Visto todo, me volví para Tokyo y como seguía lloviendo a cantaros, decidí volver a Akihabara (si, van 3 días ya 😀 ) y aprovechar para hacer un buen puñado de las compras que tenía previstas. De este modo no será necesario dedicar un día entero a este tema.

Día 4: Okayama

Hoy decidí irme hasta Okayama, ciudad que esta pasado Himeji. El viaje lo hice en un Shinkansen Hikari de la serie 300 que iba directo desde la estación de Tokyo hasta Okayama haciendo unas pocas paradas. El trayecto tarda casi 5 horas yendo a unos 270Km/h.

Okayama como ciudad no es que sea nada del otro mundo, tiene tranvía como otras ciudades de la zona pero poco más. Lo que quería ver es su castillo junto con los jardines que hay al lado del mismo.

Los jardines son una pasada, además hacia un día perfecto y nada nublado (al contrario que en Tokyo donde está lloviendo).

Después de algo más de 5 horas paseando por el castillo y el jardín, emprendí el viaje de vuelta a Tokyo en otro Hikari-300 no sin antes pasar un buen rato en la estación viendo pasar trenes bala uno tras otro (es impresionante la frecuencia de los mismos que llega a superar a la de Renfe Cercanías de mi ciudad).

El largo viaje lo pase comiendo un tierno y riquísimo “Melonpan” y viendo la televisión con el teléfono.
Espero que algún día permitan usar los Shinkansen Nozomi con el Japan Rail Pass, porque ganas bastante tiempo en los trayectos.

Tenía previsto hacer una parada en Himeji pero resulta que el castillo esta en obras y esta envuelto en un armazón (se ve desde el Shinkansen al pasar por la ciudad) así que decidí omitirlo. Una lastima porque quería volver después de estar la anterior vez.

Día 3: Kamakura y Enoshima

Como aún faltaba un día para poder usar el Japan Rail Pass de 7d que tenía, decidí hacer una excursión a Kamakura i Enoshima para pasar el día. Aunque ya había estado en el viaje de principios de 2007 (Kamakura) y en el de finales de 2007 (Enoshima), es un sitio que me gusta y quería hacer esta vez una ruta diferente.
En vez de bajar en la estación de Kamakura, lo hice en la de KitaKamakura. Nada más salir, desayuné un par de deliciosos Onigiri y siguiendo la vía de tren me dirigí al inicio del Daibutsu Trail.

El Daibutsu Trail es un camino que transcurre por la montaña y va pasando por diversos templos llegando hasta el Daibutsu (buda gigante de Kamakura).

Es un paseo muy suave y bonito, en medio de la naturaleza que si se hace entre semana no está muy saturado de gente. Como era de esperar, el Daibutsu sigue como hace 3 años y no se ha movido de su sitio 😀

Visto todo, otro paseo corto hasta la estación de Enoden para coger un tren hasta Enoshima (Unos 20min de trayecto).

Evidentemente, Enoshima sigue como siempre. Comí un platazo en uno de los restaurantes que hay en el otro lado de la isla con vistas al mar.

Bueno, dije que no había cambiado nada pero si, les habían puesto unos vestiditos a los pájaros que hay en la estación de Enoden:

Ya oscuro, fui hasta Fujisawa desde donde me dirigí hasta Akihabara para pasear un poco, cenar y seguir buscando cositas de la lista de la compra. Fui a dormir temprano porque mañana tenía previsto un viaje largo para estrenar el Japan Rail Pass.

Días 1 y 2: La ida

Por segunda vez consecutiva, elegí Lufthansa para viajar a Japón vía Frankfurt. Después de la experiencia del último viaje se puede decir que me gustan las experiencias fuertes.

Esta vez el vuelo salió de la nueva Terminal 1, de la cual ya os he hablado y hay que decir que está bastante bien también por el interior, ya que no es “liosa” al contrario que por ejemplo Frankfurt. Aun así, no tuve mucho tiempo para pasear (ni ganas) dado que era muy temprano y el vuelo salió puntualmente hacia Frankfurt. El avión fue un Airbus A321.

Llegué a Frankfurt puntualmente y pude ver la carrera de F1 en una pantalla de plasma mientras esperaba la salida del siguiente vuelo.

Al avión que iba a llevarme a Tokyo era uno de los nuevos Airbus A380:

Todo pintaba bien hasta que llegó la hora de embarcar. Cuando deberíamos empezar a subir nos comunican por megafonía que había overbooking de más de 100 personas (parece que habían perdido una escala por un retraso de su vuelo y los habían enchufado en este). Tras una hora de gestiones buscando voluntarios que quisieran cambiar el vuelo por otro (y llevarse 600€ de compensación) al final embarcamos y partimos hacia Tokyo, 9600Km y 10h de vuelo.

El vuelo fue muy tranquilo y debo decir que me sorprendió el menor ruido que hace el A380 en comparación con otros aviones “similares” (747, A340…).

A las 8:20 aterrizaba en Narita. Tras lidiar con el control de inmigración y la “inspección policial” conseguí mi Japan Rail Pass y usando la línea Keisei me dirigí hasta Ueno, sitio donde tenía el Hotel.

Como el check-in no era posible hasta las 15:00, dejé las maletas en recepción y me fui a dar un paseo para hacer tiempo por el Parque de Ueno y Ameyocho, un conjunto de calles llenas de tiendecitas y puesto de comida.

Habiendo comido ya, me fui al hotel para coger la habitación y darme una buena ducha que tantas horas de avión lo requieren urgentemente.

El hotel elegido fue el Mitsui Garden Ueno. Este hotel fue inaugurado en Setiembre de este año por lo que está todo nuevo y reluciente. No es barato pero por el hecho de ser nuevo había una oferta del 50% por lo que salía a un precio excelente, más barato incluso que algunos hoteles con habitaciones y baños compartidos.

Las habitación debo decir que no era muy grande pero tampoco era pequeña. La cama era comodísima.

La habitación tenia conexión LAN (cable incluido) para acceder a internet (la línea daba unos 40mbps de bajada y 8mbps de subida en el speedtest que hice), una nevera vacía muy útil para almacenar provisiones, un calentador de agua para esos días que te apetece un ramen instantáneo y una tele bastante grande que me permitió ver varios episodios de Anime con una calidad más que decente.

El baño era completo también, incluyendo su retrete con taza calefactada y chorritos varios 😀

Como podéis ver, está justo cruzando la calle de la estación de JR/Keisei. La estación de metro tenía una entrada al lado del hotel. Como las tres estaciones están conectadas por el subsuelo, se podía usar la entrada del metro para evitar la lluvia 🙂

El acceso a la habitación era con una tarjeta IC que, fuera de horario (de 00:00 a 06:00) te permitía abrir la puerta principal del hotel. El único problema que le vi es que hasta las 00:00 había algo de ruido proveniente de la autopista elevada que pasa justo por delante, pero después ya desaparecía con lo que se podía descansar bien.

Una vez bien limpio, me bajé en la Yamanote hasta Akihabara para cenar y hacer algunas compras (para no ir cargado el último día).